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domingo, 19 de noviembre de 2017

MITOS DEL EMBARAZO: ¿Las vueltas de cordón son siempre peligrosas?

VERDAD: La vuelta de cordón al cuello es una causa muy improbable de muerte fetal

Uno de los miedos más frecuentes en las mujeres embarazadas es que el cordón umbilical se enrolle en el cuello del bebé hasta el punto de poder asfixiarlo dentro del útero materno. 

Si presenta vueltas de cordón (circulares) en el cuello, por ejemplo, la matrona suele solucionarlo con facilidad en el momento del parto. No obstante, si el cordón umbilical se desplaza y sale antes que el feto estamos ante una urgencia obstétrica que precisa cesárea. De todas formas, tranquila, es una complicación muy infrecuente, que solo se da en un 0,2% de los partos.

Cómo es y para qué sirve el cordón umbilical


Si en una ecografía el médico te dice que el bebé tiene el cordón alrededor del cuello, no deberías preocuparte, ni pensar que el bebé puede morir por asfixia en el embarazo. El feto no "respira" como lo hacemos nosotros. Es decir, el oxígeno que necesita para poder vivir no le llega a través del aire, ni de sus pulmones. En principio porque en el útero no hay aire sino líquido y por lo tanto no respira. El oxígeno le llega a través de la placenta y del cordón umbilical.

"El cordón umbilical tiene la función de transportar los nutrientes que filtra la placenta y la sangre fetal para que se produzca el intercambio de gases; es decir, lleva la sangre poco oxigenada del feto a la placenta y devuelve la sangre una vez oxigenada al feto", comenta la doctora Mónica Novelle, ginecóloga del equipo de Gine4 de HM Hospitales.

Tiene una longitud variable, pero la media es de unos 55 centímetros. Suelen tener dos arterias y una vena (aunque en un 1 por ciento de las gestaciones únicas y en un 7 por ciento de las gemelares en el cordón solo se aprecia una arteria y no dos) que se hayan rodeadas por la gelatina de Warton. Esta gelatina que le da un aspecto escurridizo, "protege los vasos y evita que se compriman", es decir, dificulta que se pueda plegar en forma de "L" e impedir la circulación sanguínea.

Es cierto que a veces se forman nudos, como afirma la doctora Novelle: "La incidencia de nudos verdaderos de cordón es de 1,2%". De ese porcentaje, apenas un 6% se relacionan con pérdidas perinatales. Esto quiere decir que son raros, pero presentan un riesgo de complicaciones mayor.

Bebé con circulares al cuello o en alguna parte de su cuerpo

Durante el embarazo, el bebé nada literalmente en el líquido amniótico. Mueve sus brazos y piernas, se gira. En todo ese trasiego, es frecuente que el cordón umbilical se enrosque alrededor de alguna porción del feto, habitualmente el cuello. Por fortuna, la circular del cordón alrededor del cuello (así se llama médicamente a la popular ‘vuelta de cordón') es una causa infrecuente de muerte fetale. Tanto es así que cuando se ve en la ecografía, los médicos no modifican su actitud y solo en el parto puede ser indicación de monitorización (un aparato que permite medir el latido cardiaco). 

En caso de que el bebé nazca con esa circular en el cuello, el ginecólogo o la matrona suele solucionarlo con gran pericia introduciendo un dedo entre el cordón y el cuello y soltando esa vuelta. Pero si no es posible, se corta tras la salida de la cabeza del feto. La monitorización fetal en el parto permite al ginecólogo saber si el bebé corre peligro o no, pero no la "existencia de una circular", concluye la ginecóloga.

Qué es el prolapso del cordón umbilical

No es frecuente, pero en un 0,2% de los partos, el cordón umbilical se desplaza y sale antes que el feto. "Supone una emergencia obstétrica", señala la doctora Mónica Novelle. En estos casos se debe realizar "una cesárea urgente, ya que los vasos sanguíneos del cordón se pueden comprimir de tal forma que provoque la asfixia del bebé", añade.


sábado, 18 de noviembre de 2017

MITOS DEL EMBARAZO: "Si tienes un antojo y no lo cumples, el bebé nacerá con una mancha"

VERDAD: La mayoría de las manchas son concentraciones de capilares o de melanina


Uno de los mitos más extendidos entre las embarazadas es aquel que dice que si la mamá tiene un deseo imperioso de un determinado alimento, es decir, lo que todos conocemos como antojo, y éste no es complacido, el bebé nacerá con una mancha en su piel, que a su vez representa ese apetito sin colmar. 

Los antojos no existen para la ciencia

Es cierto que numerosos niños y niñas nacen con una mancha en la piel en forma de fresa, o de color chocolate o café, pero estas pigmentaciones nada tienen que ver con el hecho de que a mamá en algún momento del embarazo le apeteciera fresas con nata o pepinillos en vinagre. 

Desde un punto de vista científico, no existen los antojos, aunque los familiares siempre relacionan la mancha de nacimiento con algo que se le antoja a la madre (fresas, uvas…).

Estas manchas son muy comunes y la mayoría de ellas están causadas por un problema en los vasos sanguíneos (los capilares) de la piel del niño. Suelen ser rojas o moradas y de ahí que recuerden a las fresas o frambuesa". Una de estas es la llamada "marca de la cigüeña": una mancha roja plana que generalmente se encuentra en la nuca del bebé, en los párpados superiores o en el centro de la frente y que se hace más visible cuando el bebé está llorando. 

Casi todas las marcas o malformaciones vasculares desaparecen con el tiempo, especialmente las del rostro, aunque algunas pueden permanecer más tiempo y perdurar hasta la vida adulta, depende del tamaño y de la localización. 

Recién nacido con lunares o manchas oscuras en la piel

Otra causa de esas manchas son acúmulos de melanocitos. Las células de la piel que producen melanina, el pigmento que le da color. En las zonas donde estos se amontonan, la piel es más oscura y por ello aparece la marca de nacimiento. El color varía entre marrón y negro, según cuál sea el tono normal de la piel del bebé. Son los populares lunares o nevus en el lenguaje científico. En algunas ocasiones estos nevus están en relieve o tener vello (a veces crecen con el tiempo, lo que no significa que sean malignos y mucho menos que la madre se quedara con ganas de comer algún alimento. 

Normalmente no revisten ningún problema, sin embargo conviene pedir la opinión de un dermatólogo. Los nevus melanocíticos se encuentran con mayor frecuencia en la espalda del niño y, en ocasiones, en la cabeza y el cuello. La evolución y seguimiento deberá hacerse en función del tamaño y la localización. Los de gran tamaño y que se sitúan en la línea media pueden tener mayor riesgo de transformarse en maligno, por lo que algunos de ellos han de ser extirpados.

Algunos niños -sobre todo de origen africano u oriental- nacen con una característica mancha de color azul o negro en los glúteos o en la zona inferior de la espalda. Se conoce como mancha mongólica (o asiática) y suele desaparecer sin más al año de edad.

Bebé con manchas café con leche en la piel

Por último, existen otro tipo de manchas, de color café con leche, que si aparecen más de seis, pueden ser marcadores de algunas enfermedades. Si la madre las detecta, debe consultarlo siempre con el pediatra.

¿Por qué la embarazada tiene antojos?

Tradicionalmente los antojos se han atribuido a carencias nutricionales de la embarazada. Hoy en cambio esta idea prácticamente se ha desechado. Sí que en ocasiones, la madre nota que necesita comer algo dulce. Estas apetencias coinciden con bajadas de glucosa. 

Las actuales teorías hablan más de que los cambios hormonales provocan a su vez modificaciones en el gusto y en el olfato. Y la ansiedad que a menudo acarrea la gestación. No son peligrosos, aunque hay que tener cuidado y no abusar, por ejemplo, de determinados alimentos (chocolate, dulces, bollería industrial…) porque pueden producir desequilibrios nutricionales.

viernes, 17 de noviembre de 2017

MITOS DEL EMBARAZO: "Si tienes ardores, tu bebé nacerá con mucho pelo"

VERDAD: La acidez de estómago no tiene nada que ver con el cabello del feto

Nada más comer experimentas en el pecho una especie de ardor o quemazón que resulta muy incómodo. Al comentarlo con una conocida, te auguró que tu bebé tendría mucho cabello.
Este es uno de los mitos más difundidos del embarazo: relacionar los ardores estomacales con la cantidad de pelo que tendrá el bebé al nacer. Sin embargo, no tiene nada que ver.

Los ardores o acidez de estómago -el término médico es pirosis- es una molestia muy frecuente en el embarazo. Es una sensación de quemazón dolorosa en el pecho, garganta o en la boca del estómago Aparece generalmente sobre el tercer trimestre de embarazo, pero algunas mujeres se refieren a él ya en el primero o en el segundo. Es el síntoma del reflujo del contenido gástrico hacia el esófago, cuyo recubrimiento no está preparado para la acidez de los jugos del estómago. Es decir, el contenido del estómago, en lugar de permanecer en el mismo, y continuar su camino hacia el intestino delgado, recorre el camino "contrario" y sube al esófago.

Por qué se producen los ardores en el embarazo

 Por un lado, la progesterona, una hormona muy presente en el embarazo, produce una relajación de las musculatura lisa, lo que provoca la pérdida de tono de la válvula que se encuentra entre el estómago y el inicio del esófago (llamada cardia) y favorece la regurgitación jugos del estómago hacia el esófago.
Por otro lado, a medida que el útero aumenta de tamaño, se va "haciendo hueco" y desplaza el estómago y el diafragma hacia arriba, lo que facilita que el contenido del primero ascienda. Es decir, en su origen nada tiene que ver si el bebé que crece dentro del útero materno tiene más o menos pelo.

Cómo se puede prevenir los ardores en la embarazada

Para evitar o mitigar el ardor de estómago:

  • Acostarse dos o tres horas después de haber cenado.
  • Evitar algunos alimentos que o pueden irritar la mucosa o son de difícil digestión, como el chocolate, los alimentos muy grasos, el café, el té, las bebidas carbonatadas…
  • Hay que evitar los alimentos picantes y los aderezos muy grasos.
  • Dormir con la espalda algo incorporada.
  • No hacer solo dos comidas copiosas al día, sino fraccionar las comidas en pequeñas cantidades. Lo ideal es hacer desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.

Pelones y melenudos, ¿por qué?

Hay bebés que nacen sin apenas cabello y otros, en cambio, llegan al mundo con una auténtica mata de pelo. Ambos casos son completamente normales y en todos ellos las madres pueden o no padecer ardores estomacales. Tanto los bebés que nacen con apenas una pelusilla como aquellos que lo hacen con melena, perderán en pocos meses ese pelo. Normalmente, primero pierden el cabello de la nuca o de los lados por la fricción al dormir, y a continuación, el resto. Hacia los seis meses, crecerá otro cabello, más maduro, y que puede ser de un color bien diferente al del nacimiento.


jueves, 16 de noviembre de 2017

MITOS DEL EMBARAZO: "Si tomas la píldora tardarás en quedarte embarazada"

VERDAD: El efecto de los anticonceptivos hormonales desaparecen cuando se dejan de tomar.

"Si tomas durante muchos meses la píldora anticonceptiva luego te costará quedarte embarazada". Es probable que alguna amiga o una compañera de trabajo te haya hecho este comentario, ya que se trata de uno de los mitos más extendidos entre la población. Y al escucharlo te has sentido muy desanimada, ya que acabas de abandonar este método anticonceptivo hormonal que has utilizado durante varios años.


Pues bien, es completamente falso. La explicación que suelen dar quienes hacen estas infundadas declaraciones es que los ovarios tras años de "inactividad" necesitan un tiempo para volver a "funcionar" y que, por si eso fuera poco, el organismo femenino debe "limpiarse" de todas las hormonas recibidas a través de la píldora diaria para que el bebé nazca sano.

Pero como ya hemos comentado no es cierto. La píldora anticonceptiva es un fármaco que contiene dos sustancias, estrógenos y progesterona. Ambas impiden que en los ovarios madure el óvulo. Por lo tanto, al no existir ovulación tampoco es posible la fecundación y no puede producirse el embarazo.


"Todos los anticonceptivos hormonales son reversibles, es decir que desaparece su efecto una vez finalizado su consumo, con independencia del tiempo durante el cual los hayan utilizado. Por lo tanto, ni provocan esterilidad, ni retrasan una futura maternidad", explica el doctor José Vicente González Navarro, Presidente de la Sociedad Española de Contracepción.


En caso de que la mujer, tras dejar de tomar la píldora (o de usar el anillo vaginal o el parche) no se queda embarazada "no se debe al efecto del anticonceptivo utilizado sino que dependerá de la posible existencia de otras causas que ya estarían presentes antes de comenzar el uso del anticonceptivo aunque no se conocieran", añade.


Así, hay que tener presente que una mujer de 37 años tiene un 25% de posibilidades de tener problemas de fertilidad, y a los 41 esta probabilidad aumenta al 50%. Por lo tanto el problema no es llevar muchos años consumiendo la píldora anticonceptiva, sino la edad. 


No hay que "limpiarse" después de tomar anticonceptivos


Por otra parte, también es falso que sea necesario dejar pasar un tiempo entre el abandono de la píldora anticonceptiva y la gestación para que el organismo femenino elimine las hormonas. No tiene ningún efecto nocivo sobre el feto.


"La metabolización, es decir, la eliminación del organismo una vez producido su efecto, de los anticonceptivos hormonales se produce a las horas de su toma, por lo tanto transcurrido ese tiempo el organismo ha quedado libre de ellas, no siendo necesario que deje pasar un tiempo antes de intentar quedar embarazada", concluye el doctor González Navarro.


La importancia de la edad y otras causas de infertilidad


La máxima fertilidad de la mujer se encuentra entre los 18 y 25 años. A partir de ese momento empieza a declinar, al principio muy suavemente y a partir de los 35 de manera muy intensa. Así la esterilidad a los 30 años es seis veces más alta que a los 20 y vuelve a duplicarse a los 40 años. La fertilidad prácticamente acaba a los 45 años.


La fertilidad en el hombre también disminuye con los años pero de forma menos marcada y más tardía. Se reduce progresivamente a partir de los 50 años.


Las causas de la esterilidad o infertilidad se pueden clasificar en conocidas y desconocidas. Hablamos de causas conocidas cuando hay un trastorno que lo impide y que se llega a diagnosticar, como daño en las trompas de Falopio o incapacidad de los testículos para producir espermatozoides. Hay más causas femeninas porque el papel de la mujer en la reproducción es más amplio que el del hombre, pero la frecuencia de causas masculinas y femeninas responsables de manera aislada es prácticamente igual.




miércoles, 15 de noviembre de 2017

MITOS DEL EMBARAZO: "Cada embarazo le cuesta un diente a la madre"

"Cada embarazo nos cuesta un diente". Esta es una máxima repetida por madres y abuelas. Pero no es más que un mito, porque el bebé en ningún caso roba calcio a los dientes de la madre. Lo que sí le perjudica es que su madre no siga una adecuada salud bucodental durante la gestación.

El bebé obtiene el calcio de la dieta materna

Antes se pensaba que el embarazo era una época "horribilis" para la dentadura de la madre, ya que su bebé le robaría literalmente el calcio de sus dientes para poder formar su esqueleto. Hoy se sabe que esto no ocurre. El bebé obtiene de la dieta de la madre el calcio que necesita para la constitución de sus huesos y sus órganos. En caso de que la dieta de la madre sea pobre en calcio, éste recurre a las reservas óseas de la madre, pero no a los dientes. La movilidad dentaria, que puede producirse durante el embarazo, está relacionada con la gingivitis del embarazo, no con la presunta apropiación de calcio por parte del bebé. Es muy importante que en esta etapa la mujer lleve una dieta equilibrada, en la que estén presentes entre dos y tres raciones de lácteos diarias.

Caries y sangrados de encías en el embarazo

Entonces, ¿por qué en el embarazo a menudo se producen caries y otros problemas odontológicos? El especialista Iván Malagón lo explica:

"Durante el embarazo - especialmente en el último trimestre y durante la lactancia- se produce un cambio en la composición de la saliva, que pueden predisponer a la mujer a una mayor erosión y a la caries dental, aunque en realidad no tenemos datos en la literatura médica que avalen una mayor incidencia de la caries en esta etapa". A esto hay que añadir los cambios hormonales que se producen a lo largo de toda la gestación y que afectan a las mucosas, entre ellas las encías".

La gingivitis del embarazo afecta a 7 de cada 10 embarazadas. Estas mujeres presentan las encías inflamadas y enrojecidas, que sangran con facilidad. Su control en el embarazo es muy importante porque puede ser causa de parto prematuro", añade el odontólogo.

Embarazada: Sí puede y se debe ir al odontólogo

Otro mito muy difundido en el embarazo es que mientras el bebé crece dentro del útero materno no se puede realizar ningún tratamiento odontológico para no perjudicarle. 

"No debemos posponer un tratamiento dental porque la mujer esté embarazada. Si presenta dolor, infección o cualquier otra causa de urgencia, porque las consecuencias de retrasar el tratamiento suponen un riesgo mayor que el tratamiento", advierte Iván Malagón.

Durante el embarazo, la mujer se puede someter a tratamientos restauradores (endodoncias, empastes) "porque la composición de los materiales que usamos para restaurar las piezas dentales son hoy totalmente seguros para la madre y para el bebé y, aunque las radiografías de control están desaconsejadas, en caso de urgencia, se pueden realizar placas dentales –mejor con sistema digital porque la radiación es mucho menor- y con la adecuada protección del cuello y el abdomen", concluye.

Lo mejor: prevenir y mucha higiene

Para que ese mayor riesgo de padecer caries no se haga realidad, lo mejor que puedes hacer en el embarazo es tomar las medidas oportunas. En este sentido Iván Malagón recomienda:


  • Hacerse un control odontológico antes del embarazo y, dependiendo del estado general de la boca, tomar las medidas preventivas necesarias y realizar el tratamiento, si es posible, antes, aunque el tratamiento no quirúrgico hoy día está estudiado y seguro.
  • Una higiene bucal exhaustiva: cepillar los dientes después de cada comida –al final del embarazo las comidas a lo largo del día pueden ser de 5 a 8-, usar hilo dental y enjuagarse con flúor.

Si padeces vómitos, tu esmalte dental puede sufrir


Los vómitos son bastante frecuentes en los tres primeros meses del embarazo (aunque hay mujeres con muy mala suerte que los sufren a lo largo de toda la gestación) y resultan tremendamente agresivos para los dientes, ya que puede erosionar de forma importante el esmalte dental. "Para evitarlo es fundamental una higiene escrupulosa de la boca y los dientes, sobre todo después del vómito. Debe cepillar los dientes con una pasta rica en flúor y usar hilo dental y enjuagar muy bien, para eliminar los ácidos del mismo", aconseja el odontólogo Iván Malagón.

martes, 14 de noviembre de 2017

MITOS DEL EMBARAZO: "Hay más partos los días de luna llena"

A lo largo de los siglos, se han ido creando una serie de mitos sobre el embarazo, el parto, los bebés... Hoy, gracias a las investigaciones y al adelanto de la medicina se sabe que esas creencias no tienen una base científica que las sustente y que en su mayoría son falsas.

"Hay más partos los días de luna llena"

VERDAD: Los estudios concluyen que las fases lunares no influyen en el parto.


Es una creencia muy extendida en todo el mundo: los días de luna llena se producen más partos que cuando se la ve parcialmente. Pero los estudios que se han hecho han demostrado que es completamente falso: es un mito del embarazo.

Si te quedan pocos días para la fecha probable de parto o la has superado sin que se haya producido ninguna novedad y dentro de pocas jornadas habrá luna llena, seguro que una amiga, un familiar cercano o una compañera de trabajo ya te ha dicho que esa noche te pondrás de parto. Pero según todos los estudios tienes las mismas posibilidades de que tu niño nazca con luna llena que en cuatro creciente o menguante, porque la fase lunar no influye en los partos.

Pero no solo es una creencia popular… también está muy arraigada entre los profesionales sanitarios. En ellos, igual que entre la población general, la creencia de que la luna influye en el inicio del parto está muy extendida: Principalmente se cree que en la luna llena, o en sus inmediaciones, los partos tienden a aumentar. No obstante, hay algunas tradiciones que adjudican a la luna nueva, o simplemente al cambio de un cuarto a otro, el poder de desencadenar el parto.

¿Qué desencadena de verdad el parto?

El factor desencadenante del parto es hoy día desconocido. Sin embargo se sabe de algunos mecanismos intermediarios, que nos explica María José Tello, matrona y supervisora de paritorios del Hospital Universitario de Móstoles (Madrid):

1. Causas miometriales o musculares

Al final del embarazo las fibras musculares del útero se sobredistensionan. Esta es la principal causa que desencadena el parto, pero hay otras: también en las últimas semanas o días de la gestación, los receptores de oxitocina del útero se multiplican hasta alcanzar un punto crítico y a una óptima sensibilidad a esta hormona por parte de los músculos del útero. La oxitocina es la hormona que se encarga de provocar las contracciones uterinas.

2. Causas hormonales

Surgen tanto de una parte del sistema nervioso del feto, como de la madre. Así ambos producen oxitocina y, al mismo tiempo, las glándulas suprarrenales del bebé secretan glucocorticoides. El organismo materno, por otra parte, deja de producir progesterona y se incrementa los estrógenos.

3. Causas maternas

Como ya hemos comentado, el hipotálamo del cerebro de la madre que es dónde se encuentra la hipófisis se empieza a producir oxitocina. Este fenómeno se llama reflejo hipotalámico o también se llama reflejo de Ferguson-Harris. Con este fenómeno se empiezan a producir las contracciones uterinas al tiempo que se incrementa la producción de otra hormona llamada prostaglandinas.

¿Cómo se calcula la fecha probable de parto?

La fecha probable de parto se calcula a partir del primer día de la última regla. A partir de hay que sumar 280 días, es decir 10 meses lunares. Pero no es una ciencia exacta, sino un simple cálculo estadístico. En el retraso o adelanto del parto intervienen muchos factores y uno de ellos es la regularidad de la regla.

¿Crees que en luna llena se desencadena el parto?

Cuando se le preguntan a las mujeres si piensan realmente que en los días de luna llena nacen más niños les puede la razón y no la superstición. Según el estudio GestMujer, elaborado entre otros por la Fundación para el Progreso de la Educación y la Salud (FPES), un 20 por ciento de las mujeres lo creen, un 25 por ciento le da poca certeza y un 55 por ciento, ninguna.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Medicamentos durante el embarazo

Tomar según qué medicamentos durante el embarazo puede ser dañino para el feto, pues una gran mayoría de fármacos atraviesan la placenta, exponiendo al feto a sustancias que podrían ser perjudiciales para su desarrollo. A continuación, explicamos detalladamente qué medicamentos evitar, cuáles se pueden tomar y cómo saberlo.


¿Se pueden tomar medicamentos durante el embarazo?

Como norma general, durante el embarazo hay que evitar tomar cualquier medicamento, ya sea farmacológico, homeopático o natural, oral o tópico, sin antes haber recibido la prescripción médica correspondiente.

Recordemos que la mayoría de fármacos atraviesan la placenta, por lo que exponemos al feto a dosis indicadas para adultos que podrían ser perjudiciales para su desarrollo –es el llamado efecto teratógeno de los medicamentos que, junto a otras sustancias y agentes externos, son capaces de producir una anomalía congénita o de incrementar la incidencia de una anomalía en el embrión. Por tanto, hay que evitar tomar medicamentos en la medida de lo posible, sólo tomarlos cuando sea estrictamente necesario y siempre bajo prescripción médica.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que cuando un médico recete un medicamento que sea preciso para curar alguna afección durante el embarazo, es imprescindible tomarlo. A veces, las mamás no toman una medicación por miedo a hacer daño al bebé, pero esto también puede ser perjudicial. Por ejemplo, si existe una crisis de asma deberá tomarse la medicación que recete el médico, si la mamá respira mejor el bebé también estará mejor. Lo mismo, si hay una infección que lo precise, debe tomarse antibiótico. Tal y como explicamos a continuación, existen fármacos seguros para el bebé que pueden tomarse con tranquilidad durante el embarazo.

¿En qué momento tomar medicamentos conlleva más riesgo para el bebé?

Sin duda, la etapa durante la cual el feto es más sensible a la acción de los medicamentos que esté tomando la madre es el primer trimestre. Durante esta fase es cuando la mayoría de los órganos comienzan su formación, y cuando el efecto del fármaco puede afectarles en mayor medida. No obstante, durante el resto del embarazo también persiste el riesgo de efectos teratógenos. Hay que pensar que, por ejemplo, el cerebro del feto no va a dejar de desarrollarse durante todo el embarazo, y los fármacos que actúan sobre él (opiáceos, benzodiacepinas...) pueden causar daño al niño incluso en las últimas etapas del embarazo.

La seguridad de los medicamentos en el embarazo

Existen múltiples estudios sobre la seguridad de numerosos fármacos durante el embarazo. Hay diversas clasificaciones que indican qué medicamentos son más o menos seguros durante el embarazo. Una de las más extendidas es la realizada por la F.D.A. norteamericana (Food and Drug Administration), encargada de la autorización y seguimiento de los medicamentos en Estados Unidos. Esta clasificación agrupa a los medicamentos en cinco categorías de menor a mayor riesgo para el feto:

•    Categoría A. Es un fármaco seguro durante el embarazo que puede tomarse con toda tranquilidad, ya que existen estudios en humanos que han probado su seguridad.
•    Categoría B. Es un fármaco bastante seguro que puede tomarse durante el embarazo, ya que existen estudios en animales que no han demostrado efectos adversos.
•    Categoría C. Es un fármaco que debe intentar evitarse durante el embarazo ya que no existen suficientes datos de estudios que demuestren su seguridad en humanos. Sólo deben emplearse en situaciones excepcionales en que el riesgo compense el posible beneficio.
•    Categoría D. Es un fármaco que debe intentar evitarse durante el embarazo ya que existen estudios que demuestran un efecto teratógeno. Sólo deben emplearse en situaciones excepcionales en que el riesgo compense el posible beneficio.
•    Categoría X. Es un fármaco que debe evitarse durante el embarazo ya que existen estudios que demuestran un claro efecto nocivo para el bebé. La utilización de estos fármacos está claramente contraindicada durante el embarazo.

Los médicos siempre tienen en cuenta este tipo de clasificaciones antes de recetar una medicación, intentado siempre indicar fármacos de los grupos A y B, y sólo en situaciones excepcionales que la salud de la madre lo requiera pueden usarse medicamentos de los grupos C y D. Ante la duda, puede consultarse la clasificación de un medicamento concreto en la web oficial de la FDA (www.fda.gov).

domingo, 12 de noviembre de 2017

SEGUNDO TRIMESTRE: Ejercicios de Kegel

¿Qué son los Kegel?
Los Kegel son ejercicios que puedes hacer para fortalecer los músculos del suelo pélvico, es decir, los músculos que sostienen la uretra, la vejiga, el útero y el recto. 
Los ejercicios llevan ese nombre por Arnold Kegel, un ginecólogo que los recomendó en la década de 1940 para ayudar a las mujeres a luchar contra la incontinencia urinaria, o la disminución del control de la vejiga, que puede ocurrir después del parto. 
El fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico ayuda a prevenir la incontinencia urinaria de esfuerzo, un problema que afecta hasta dos tercios de las mujeres en algún momento durante o después del embarazo. Además, este tipo de ejercicios puede ayudar a reducir el riesgo de incontinencia anal (es decir, los problemas para controlar el movimiento de los intestinos o los gases). 
Debido a que los ejercicios de Kegel mejoran la circulación de las áreas rectal y vaginal, pueden ayudar a mantener las hemorroides acorraladas y posiblemente acelerar la cicatrización después de una episiotomía o un desgarro durante el parto. 
Continuar practicando los ejercicios de Kegel regularmente después de dar a luz no solo ayuda a mantener el control de la vejiga, sino que también mejora el tono muscular en la vagina, logrando que se pueda disfrutar más el sexo.
¿Cómo se hacen?
Para empezar a practicarlos, recomendamos que tengas la vejiga vacía. Imagina que estás evitando eliminar gas e intentando detener el flujo de orina al mismo tiempo. La sensación es de "apretar y levantar": cerrar y detener los pasajes delantero y trasero. 
Si no estás segura que lo estás haciendo bien, inserta un dedo limpio en tu vagina antes de hacer un Kegel. Si sientes presión alrededor de tu dedo, vas por buen camino. Otra alternativa es intentar hacer un Kegel cuando hagas el amor y preguntarle a tu pareja si puede sentirlo. Si lo haces correctamente, tu pareja lo notará.
Asegúrate de estar apretando y levantando sin contraer la panza, apretar las piernas, contraer las nalgas o retener la respiración. En otras palabras, solo los músculos del suelo pélvico deberían estar trabajando. 
Aunque es posible que al principio tengas problemas al utilizar estos músculos en forma aislada, resulta más fácil con la práctica. Puede ayudarte que coloques una mano en tu panza al hacer los ejercicios de Kegel para asegurarte de que esté relajada.
Si no has estado haciendo este tipo de ejercicios, empieza por mantener cada Kegel durante unos segundos antes de terminarlo y relájate durante algunos segundos luego de realizar cada uno. A medida que sientas que tus músculos comienzan a fortalecerse, aumenta el tiempo y mantén cada contracción por 10 segundos, luego relájate por otros 10 segundos luego de realizar cada uno. 
Si estás sufriendo de incontinencia urinaria de esfuerzo, intenta realizar un Kegel mientras estornudas, toses o levantas algo. Es posible que descubras que eso evita que gotees.
¿Con qué frecuencia debería hacerlos?
Comienza haciendo algunos ejercicios de Kegel en un momento durante el día. A medida que sientas que tus músculos comienzan a fortalecerse, aumenta gradualmente tanto la cantidad de ejercicios de Kegel que hagas por día como el periodo de tiempo en que mantienes cada contracción. Trata de hacer dos series de diez, aproximadamente tres veces por día. No es buena idea hacer más que eso, porque hacerlo demasiado podría causar pérdida temporal del control de la orina o tener un movimiento intestinal. 
Haz que los ejercicios de Kegel formen parte de tu rutina diaria: por ejemplo, puedes hacer una serie cuando te levantas a la mañana, mientras miras televisión, o antes de ir a la cama. Pero realmente no importa cuándo o dónde los hagas, siempre y cuando los hagas con regularidad.
Ten paciencia y continúa haciéndolos. Después de unas cuatro a seis semanas de que empieces a hacer ejercicios de Kegel con regularidad, puedes notar una mejoría en el control de la vejiga.
¿Por cuánto tiempo debo seguir haciendo los ejercicios Kegel?
¡No pares de hacer los ejercicios de Kegel! Tienes que continuar haciendo estos ejercicios para mantener tu fuerza y combatir la incontinencia a medida que pasan los años. Para algunas mujeres hacer estos ejercicios se convierte en un hábito de por vida. 
Continuar fortaleciendo los músculos del suelo pélvico también puede ayudarte a protegerte contra un prolapso de órganos pélvico, una condición común entre mujeres de edad avanzada. El prolapso de los órganos pélvicos ocurre cuando los músculos pélvicos y ligamentos que sostienen estos órganos se debilitan, causando que el útero, la vejiga y los tejidos rectales caigan y sobresalgan dentro de la vejiga. 
Dicha condición podría causarte incontinencia urinaria y otros síntomas, entre los que se incluyen: presión en el área pélvica, dolor en la parte baja de la espalda e incomodidad durante las relaciones sexuales. 

jueves, 9 de noviembre de 2017

Dieta para el primer trimestre


Las necesidades calóricas aumentan ligeramente en el primer trimestre de embarazo, apenas unas 150 calorías más por día, que equivalen sólo a dos yogures naturales sin azúcar. No obstante, debes empezar a habituarte a incluir en los menús ingredientes saludables. 

¿Por qué es tan importante la nutrición de la madre? 

Porque, según detallan los expertos, el bebé recibe a través de la placenta el aporte que precisa de múltiples sustancias como:

Ácidos grasos para la formación de su cerebro y membranas celulares
Proteínas para la estructura de sus órganos
Azúcares como fuente de energía
Hierro para la formación de sus glóbulos rojos
Calcio para comenzar la síntesis de sus huesos
Ácido fólico para la formación de su tubo neural

Aunque en general la alimentación normal aporta estos nutrientes, debes tomar un suplemento vitamínico que contenga ácido fólico y yodo (lo ideal es empezar a con él en cuanto tomes la decisión de buscar un embarazo), ya que la carencia del primero se ha relacionado con defectos del tubo neural, como la espina bífida. El yodo, por su parte, es un nutriente básico para el desarrollo cerebral del bebé.

A continuación facilitamos un ejemplo de menú adecuado para el primer trimestre:

Desayuno
Fruta del tiempo: puede ser el zumo natural de algún cítrico como la naranja, limón, pomelo o mandarina
Pan o biscotes integrales con algo de mantequilla o margarina y mermelada de vez en cuando, alternando con queso, jamón, fiambre de pavo, huevo o pescado en conserva
Leche (sola o con café suave o té)

Media manaña
Un vaso de leche

Almuerzo
Ensalada variada de lechuga, canónigos, berros, brotes de soja o alfalfa
Pasta o arroz o legumbres o patata
Carne baja en grasa (ternera, pollo, pavo, conejo,…) con guarnición de verdura cocida de temporada (espárragos, pimientos, tomate, calabacín, espinacas, acelgas…)
Fruta del tiempo de postre
Agua, aceite de oliva y pan de acompañamiento
Menú primer trimestre de embarazo

Merienda
Leche o yogur natural
Galletas, biscotes o un puñado de muesli
Fruta del tiempo

Cena
Sopa de pasta, arroz o verduras
Pescado o huevos con ensalada de guarnición
Macedonia de fruta, compota o fruta al horno
Agua, aceite de oliva y pan de acompañamiento

Antes de ir a dormir
Un vaso de leche

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Remedios para náuseas y mareos

Las náuseas son uno de los síntomas más conocidos durante las primeras semanas de embarazo y en muchas ocasiones puede ser clave para saber si estamos embarazadas.

Estos mareos o náuseas suelen durar normalmente hasta la semana 12 del embarazo. Y en algunos casos puede durar todo el embarazo. También pueden ir apareciendo de manera intermitente durante toda la gestación. Todo depende de cada embarazo y cada mujer.

Los mareos suelen ser algo común durante el embarazo. Se calcula que casi el 80% de las mujeres sufren este problema. En cambio, solo el 50% de las embarazadas suelen sufrir vómitos. Esto suele ser causado por la alta liberación de hormonas, como la progesterona o la gonadotropina, que provocan un cambio en el organismo de la madre.

Ante este problema tan común presentamos algunos consejos para hacer más llevadero este problema.

1. PAN O GALLETAS POR LA MAÑANA

Intenta tener algo de comida guardada en la mesita de noche, sobre todo pan o galletas saladas. De esta manera, comer un poco antes del desayuno y tumbada nos ayudará a asimilar la comida poco a poco y a evitar los mareos matutinos que se producen al levantarnos de la cama.

Come estos alimentos lentamente e intenta mantenerte en la cama al menos 15 minutos antes de levantarte.

2. GALLETAS SALADAS

Tanto las galletas saladas, como las galletas María son muy buenas durante el embarazo, ya que ayudan a aumentar los niveles de glucosa, que suelen decaer al comienzo del embarazo al acostumbrarse el cuerpo a su nueva situación.

Comerlas antes de levantarte de la cama e incluso antes de dormir, una vez ya te has tumbado en la cama, aliviarán las náuseas.

La menta ayuda a disminuir las náuseas que tenemos por la mañanaLa menta ayuda a disminuir las náuseas que tenemos por la mañana

3. PRUEBA LA MENTA

La menta, tanto en hoja como en té o caramelos, es muy útil a la hora de calmar las náuseas matutinas. Este es uno de los remedios naturales más utilizados, debido al poder relajante de la menta, que hace que nuestro estómago se encuentre menos pesado después de las comidas.

Para realizar una infusión de menta solo tendremos que dejar reposar durante 5 minutos una cucharada de hojas secas de menta en una taza con agua hirviendo. Luego lo colaremos y ya tendremos lista nuestra infusión de hojas de menta.

Si prefieres comerlas también puedes hervir las hojas y comerlas después. Masticar chicle de menta también ayudará a disminuir las náuseas y vómitos. Toma la menta a cualquier hora del día para aliviar los vómitos del embarazo.

4. JENGIBRE, UN REMEDIO CASERO CONTRA LAS NÁUSEAS

El jengibre es un remedio natural que ayuda a paliar las náuseas debido al poder que tiene reduciendo los bruscos movimientos del intestino durante la digestión, ayudar a quitar las náuseas, gracias a que colabora en la disminución de los jugos gástricos de estómago, y promueve el flujo sanguíneo en el sistema digestivo. Además, el jengibre bloquea los receptores de serotonina que son los que provocan las náuseas. Esto ayuda a disminuir la sensación de mareos y los vómitos, provocándonos una placentera sensación. Dicen que el jengibre es el mejor de los remedios naturales contra las náuseas.

El jengibre los podemos preparar de múltiples formas. Por ejemplo, podemos hacer una infusión con jengibre rallado. Para ello solo tendremos que añadir una cucharada de jengibre rallado a una taza con agua hirviendo. La dejaremos infusionar durante unos cinco o siete minutos. Una vez que esta se haya enfriado deberemos tomar la infusión con pequeños sorbos.

Si no nos apasiona el sabor del Jengibre lo podremos tomar de otras formas. Existen galletas, pan de jengibre o caramelos, una buena forma de tomar esta planta con un sabor diferente. Incluso podremos encontrar el jengibre en pastillas en cualquier herboristería.

5. AGUA DEL ARROZ

Prueba a cocer un puñado de arroz y a beberte el agua con el que lo has cocinado.

Este es uno de los remedios naturales más efectivos cuando las náuseas vienen también acompañadas de vómitos. Aunque seguramente su sabor no te sea muy agradable, a medida que vas bebiéndotelo descubrirás lo bien que le sienta a tu estómago.

El jengibre es un clásico alimento que ayuda a combatir las náuseas de embarazoEl jengibre es un clásico alimento que ayuda a combatir las náuseas de embarazo.

6. VITAMINA B6

En algunos casos puede que los vómitos y las náuseas vengan derivados de falta de nutrientes. De ahí que muchas mujeres tengan que tomar las vitaminas prenatales durante todo su embarazo debido a la alta probabilidad de anemias.

Entre estos suplementos se encuentra la vitamina B6, que se encarga de la creación de las células rojas y del metabolismo de las proteínas, que ayudan a controlar los mareos y vómitos sufridos en el embarazo.

Eso sí, antes de tomar vitamina B6 deberemos consultarlo antes con nuestro médico, ya que la alta ingesta de esta vitamina puede ser contraproducente para la madre y el bebé.

7. TOMA MUCHA AGUA

Beber mucha agua en esta etapa es también muy importante. Aunque, como todo en esta vida, no se puede abusar. Intenta tomar al día una media de 10 a 12 vasos de agua y llevar siempre una botella de agua encima. Tómala lentamente y ve repartiendo los vasos de agua en las diferentes horas del día.

Si sientes náuseas toma sorbos de agua y descansa durante 3-5 minutos. También puedes mojarte la cara con una toalla húmeda. Otra opción es añadir jugo de un limón al vaso de agua.

8. LÁVATE LOS DIENTES DESPUÉS DE CADA COMIDA

La madre durante la etapa del embarazo puede sentir que la pasta de dientes le producen náuseas. Para ello, lo mejor es cambiar de pasta de dientes o cambiarlo por un enjuague bucal.

Intenta utilizar una pasta de dientes con sabor a menta para ver si ese sabor reduce las ganas de vomitar. También puedes buscar un momento del día en el que te sientas mejor para poder lavarte los dientes.

Recuerda que los vómitos producen unos ácidos que pueden debilitar el esmalte dental y producir mal aliento. Por eso es importante que las madres no dejen de lavarse los dientes aunque este les produzca náuseas.

Muchas mujeres prueban la aromaterapia para disminuir las náuseasMuchas mujeres prueban la aromaterapia para disminuir las náuseas

9. TOMA ALIMENTOS CON ZINC

Alimentos como los plátanos, los cereales integrales, las legumbres o el pescado también ayudan a combatir las náuseas, ya que te aportarán nutrientes esenciales que las embarazadas necesitan en esta etapa.

Intenta incrementar el aporte de zinc en tu dieta. También puedes consultar a tu médico para que te recete algún complemento alimenticio que nos aporte zinc.

10. AROMATERAPIA

Las mujeres embarazadas suelen ser más sensibles a los olores. Estos olores desagradables pueden producir sensación de mareo y náusea de ahí que lo mejor sea alejarnos de ellos.

Remedios naturales como la aromaterapia son geniales para prevenir los malos olores durante el embarazo es oler un limón, poner unas gotitas de menta en un paño o ambientar nuestra casa con algún aroma que nos resulte agradable.

También se aconseja airear los ambientes cerrados, así se evitará que se estanquen ciertos olores. Esto nos puede suceden en la nevera, por ejemplo. Para ello solo tendremos que poner un vaso de vinagre en la nevera, para que este anule los olores fuertes.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Problemas durante el embarazo: ESTRÍAS Y ESTIRAMIENTO DE LA PIEL





Las estrías son consecuencia de lesiones profundas de la elastina y las fibras de colágeno en la capa más profundas de la piel y aparecen en la capa más superficial viéndose a simple vista. Suelen aparecer en la capa interna de los brazos, el abdomen, las caderas y los senos.
Aparecen a consecuencia de los cambios bruscos en el peso, por enfermedades caracterizadas por un exceso de las hormonas o en tratamientos prolongados por corticoides.
Su aspecto es una raya de color rojo/rosa al principio, si la causa no desaparece la linea aumenta de tamaño y grosor cambiando de color a blanco, también desaparece el vello en esa zona.




El embarazo es una causa segura de estrías y todo cuidado es poco, forma parte de las principales preocupaciones de la mujer y se pueden tratar a partir del tercer mes de embarazo con cremas hidratantes y que contengan nutrición.
Hay que hacer un buen uso de los productos antiestrías, se aconseja su uso dos veces al día y preferiblemente después del baño y además de las cremas hay masajes que ayudan a que no aparezcan:
Masajes en el abdomen: Con las manos entrelazadas se hace una leve presión sobre la barriga y en movimientos circulares se espera hasta que la crema absorva por completo.
Masajes en los senos: Rodear los senos con la palma de la mano del exterior hacia el interior y subiendo a los hombros.
Masajes en los muslos y caderas:Se realizan siempre con la mano de abajo hacia arriba, desde la rodilla hasta las caderas rodeando el muslo, la nalga y la cadera.


RECETA PARA PREVENCIÓN DE ESTRÍAS


  • Una cucharada sopera de aceite de oliva
  • Una cucharada sopera de aceite de germen de trigo
  • 3 gotas de aceite esencial de sándamo
Se debe mezclar bien y masajear el cuerpo con las técnicas anteriormente explicadas hasta que se absorba completamente y se conseguirá revitalizar la piel.




martes, 31 de octubre de 2017

¿Qué es el embarazo?

Se denomina embarazo, gestación, preñez o gravidez al periodo que transcurre desde la implantación del óvulo fecundado en el útero hasta el momento del parto.

A partir de que el óvulo es fecundado se producen cambios en el cuerpo de la mujer, tanto fisiológicos como metabólicos, destinados a proteger, nutrir y proporcionar todo lo necesario para el desarrollo adecuado del feto.

Síntomas

Durante el embarazo se ponen en marcha complejos procesos hormonales que afectan a casi la totalidad de los órganos del cuerpo de la mujer provocando lo que conocemos como síntomas de embarazo. El primer síntoma es la amenorrea o ausencia de la menstruación, pero pueden presentarse también otras señales de embarazo como hipersensibilidad en los pechos, mareos, náuseas, vómitos, malestar y cansancio.

En el embarazo humano la gestación suele ser única, sin embargo pueden producirse embarazos múltiples. Dependiendo del número de óvulos fecundados y el momento en que se produce la división del cigoto, hay diferentes tipos de gemelos: gemelos univitelinos, bivitelinos, embarazo gemelar triple, cuádruple, quíntuple, etc.

La duración del embarazo: 

La duración aproximada de un embarazo es de 280 días. Son 40 semanas desde el primer día de la última menstruación o 38 semanas (aproximadamente nueve meses) desde el momento de la fecundación.

- Se considera un embarazo a término aquel que trascurre entre la semana 37 (259 días cumplidos) y la semana 42 de gestación (294 días cumplidos).

- Un embarazo de menos de 37 semanas se considera pre-término, mientras que uno de más de 42 semanas se considera post-término.

Fecha probable de parto

Existe una fórmula para conocer la fecha probable de parto, conocida como Regla de Nagele, que consiste en restarle tres meses y añadirle siete días a la fecha (el primer día) de la última menstruación.

División del embarazo

El embarazo se divide en trimestres. El primer trimestre abarca hasta la semana 14 de embarazo (12 semanas de gestación), el segundo trimestre de la semana 14 a la semana 28 de embarazo y el tercer trimestre desde la semana 28 a la semana hasta el nacimiento.

El período embrionario se extiende desde la implantación del cigoto en las paredes del útero hasta la décima semana de gestación, cuando se han completado las estructuras principales y pasa a considerarse feto.

Crecimiento del bebé mes a mes

  Buenos días queridos lectores y lectoras de este blog. En esta última entrada vamos a hablar del crecimiento del feto mes a mes. Segura...