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domingo, 19 de noviembre de 2017

MITOS DEL EMBARAZO: ¿Las vueltas de cordón son siempre peligrosas?

VERDAD: La vuelta de cordón al cuello es una causa muy improbable de muerte fetal

Uno de los miedos más frecuentes en las mujeres embarazadas es que el cordón umbilical se enrolle en el cuello del bebé hasta el punto de poder asfixiarlo dentro del útero materno. 

Si presenta vueltas de cordón (circulares) en el cuello, por ejemplo, la matrona suele solucionarlo con facilidad en el momento del parto. No obstante, si el cordón umbilical se desplaza y sale antes que el feto estamos ante una urgencia obstétrica que precisa cesárea. De todas formas, tranquila, es una complicación muy infrecuente, que solo se da en un 0,2% de los partos.

Cómo es y para qué sirve el cordón umbilical


Si en una ecografía el médico te dice que el bebé tiene el cordón alrededor del cuello, no deberías preocuparte, ni pensar que el bebé puede morir por asfixia en el embarazo. El feto no "respira" como lo hacemos nosotros. Es decir, el oxígeno que necesita para poder vivir no le llega a través del aire, ni de sus pulmones. En principio porque en el útero no hay aire sino líquido y por lo tanto no respira. El oxígeno le llega a través de la placenta y del cordón umbilical.

"El cordón umbilical tiene la función de transportar los nutrientes que filtra la placenta y la sangre fetal para que se produzca el intercambio de gases; es decir, lleva la sangre poco oxigenada del feto a la placenta y devuelve la sangre una vez oxigenada al feto", comenta la doctora Mónica Novelle, ginecóloga del equipo de Gine4 de HM Hospitales.

Tiene una longitud variable, pero la media es de unos 55 centímetros. Suelen tener dos arterias y una vena (aunque en un 1 por ciento de las gestaciones únicas y en un 7 por ciento de las gemelares en el cordón solo se aprecia una arteria y no dos) que se hayan rodeadas por la gelatina de Warton. Esta gelatina que le da un aspecto escurridizo, "protege los vasos y evita que se compriman", es decir, dificulta que se pueda plegar en forma de "L" e impedir la circulación sanguínea.

Es cierto que a veces se forman nudos, como afirma la doctora Novelle: "La incidencia de nudos verdaderos de cordón es de 1,2%". De ese porcentaje, apenas un 6% se relacionan con pérdidas perinatales. Esto quiere decir que son raros, pero presentan un riesgo de complicaciones mayor.

Bebé con circulares al cuello o en alguna parte de su cuerpo

Durante el embarazo, el bebé nada literalmente en el líquido amniótico. Mueve sus brazos y piernas, se gira. En todo ese trasiego, es frecuente que el cordón umbilical se enrosque alrededor de alguna porción del feto, habitualmente el cuello. Por fortuna, la circular del cordón alrededor del cuello (así se llama médicamente a la popular ‘vuelta de cordón') es una causa infrecuente de muerte fetale. Tanto es así que cuando se ve en la ecografía, los médicos no modifican su actitud y solo en el parto puede ser indicación de monitorización (un aparato que permite medir el latido cardiaco). 

En caso de que el bebé nazca con esa circular en el cuello, el ginecólogo o la matrona suele solucionarlo con gran pericia introduciendo un dedo entre el cordón y el cuello y soltando esa vuelta. Pero si no es posible, se corta tras la salida de la cabeza del feto. La monitorización fetal en el parto permite al ginecólogo saber si el bebé corre peligro o no, pero no la "existencia de una circular", concluye la ginecóloga.

Qué es el prolapso del cordón umbilical

No es frecuente, pero en un 0,2% de los partos, el cordón umbilical se desplaza y sale antes que el feto. "Supone una emergencia obstétrica", señala la doctora Mónica Novelle. En estos casos se debe realizar "una cesárea urgente, ya que los vasos sanguíneos del cordón se pueden comprimir de tal forma que provoque la asfixia del bebé", añade.


jueves, 16 de noviembre de 2017

Pruebas diagnósticas: la cordocentesis

 Buenos días queridas lectoras del blog. Hoy continuamos con la serie de entradas sobre las pruebas diagnósticas a realizar durante el embarazo. Vamos a hablar de una prueba diagnóstica parecida a la amniocentesis y la biopsia corial, de las cuales ya hablamos ayer y anteayer.

La cordocentesis es una prueba diagnóstica mediante la cual se extrae una muestra del cordón umbilical para detectar entre otras cosas, posibles malformaciones en el feto. Es una prueba que se puede realizar a partir de la semana 20 de embarazo, por lo que constituye una alternativa importante para la amniocentesis y la biopsia corial. De hecho, suele realizarse para confirmar casos de enfermedades o malformaciones detectadas en la amniocentesis o la biopsia corial.

Indicaciones

Esta prueba, gracias a lo tardía de su realización, ofrece más información sobre el feto y puede ayudarnos a diagnósticar y a conocer otras enfermedades y características del feto.

La más importante es la información sobre el cariotipo del futuro bebé, el cual confirmará o no el Síndrome de Down y otras alteraciones cromosómicas.

También puede detectar incompatibilidades madre-hijo en el Rh y tratar al feto frente a la anemia que pueda sufrir durante el embarazo debido a esta incompatibilidad.

La cordocentesis permite detectar infecciones congénitas en el feto y enfermedades en la coagulación de la sangre.

Permite conocer la función renal del feto, los niveles de paquetas y la anemia, y estudios citogenéticos completos.

Esta prueba está especialmente indicada a las madres que deberían hacerse la biopsia corial o la amniocentesis y que no hayan llegado a tiempo de realizarla. Recordemos que las madres mayores de 40 años están obligadas a realizarse las pruebas diagnósticas de anormalidades genéticas durante el embarazo y a las mayores de 35 se les recomienda por entrar en la edad riesgo.



Técnica

La prueba consiste en la extracción de una muestra del cordón umbilical. Para ello se realizará una perfusión con una aguja fina en la zona abdominal, que atravesará el útero para llegar a la vena umbilical.

Debe realizarse una vez que el cordón umbilical se ha desarrollado lo suficiente y tiene un grosor que facilite el acceso y la extracción.

Todo el proceso se realiza con la ayuda de un ecógrafo.

Complicaciones y riesgos

Esta prueba es más peligrosa que la amniocentesis y la biopsia corial, por lo que suele realizarse con poca frecuencia.

Existe entre un 2 y un 6 por ciento de posibilidades de sufrir un aborto. También pueden producirse lesiones en los tejidos adyacentes o infección.

Una complicación recurrente es la hemorragia producida por la perfusión. Suele producirse entre un 20 y 40 por ciento de las veces; aunque en la mayoría de los casos la hemorragia se resuelve por si sola en cosa de minutos, puede llegar a producir un aborto espontáneo.

En el 8% de los casos la intervención produce bradicardia en el feto, si esta dura más de un minuto debe interrumpirse la intervención, si bien la mayoría de las veces el ritmo respiratorio del feto tiende a estabilizarse.

Esperamos que les haya sido útil la información de esta entrada. Manténgase atentas a las próximas entradas en las que seguiremos hablando de otras pruebas diagnósticas que se realizan durante el embarazo.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Problemas durante el embarazo: ANOMALÍAS EN EL CORDÓN UMBILICAL





El cordón umbilical es una estructura con forma de tubo estrecho que conecta el feto con la placenta. A veces se hace referencia al cordón como la línea de vida de bebé, ya que es el encargado de transportar su sangre hacia y desde la placenta, además provee nutrientes y oxígeno al bebé y elimina los desechos producidos por éste. En algunos casos el cordón umbilical tiene complicaciones en su estructura o composición. Hay varios tipos de anomalías:

Arteria umbilical única: Lo normal es que el cordón umbilical porte tres vasos sanguíneos pero en esta patología porta solamente dos y no hay explicación de porqué pasa esto porque se desconocen las causas. Se dice que los bebés con una arteria umbilical son propensos a padecer ciertos tipos de problemas congénitos como por ejemplo defectos en el corazón, sistema nervioso central...
Prolapso del cordón: Esta complicación se produce a la hora del parto, al enrollarse el cordón en el cuello del bebé. Al ocurrir esto el bebé hace presión por el cuello uterino y la pagina durante el parto, esa presión reduce o corta por completo el flujo de sangre de la placenta y por lo tanto, al bebé no le llega el oxígeno necesario, llegando a producir su muerte, para evitar este tipo de situaciones se realiza una cesárea. El riesgo de prolapso aumenta si:
- El bebé está con los pies hacia delante.
- La mujer entró en trabajo de parto.
- El cordón umbilical es demasiado largo.
- Hay demasiado líquido amniótico.
- El médico rompe las membranas para iniciar o acelerar el trabajo de parto.

Vasa previa: Ocurre cuando los vasos sanguíneos fetales de la placenta o del cordón umbilical cruzan la entrada hacia el canal uterino, por debajo del bebé, cuando se diagnostica este tipo de anomalía imprevistamente en el parto, más de la mitad de los bebés afectados nacen sin vida, pero cuando se diagnostica mediante ultrasonido en una etapa anterior del embarazo, por lo general puede prevenir la muerte del feto mediante una cesárea a las 35 semanas de gestación aproximadamente. Las mujeres con esta complicación a veces tienen hemorragia vaginal indolora en el segundo o tercer trimestre de embarazo.

Cordón nucal: Este se basa en que el cordón se enrolla alrededor del cuello u otras extremidades , es la anomalía que menos afecta al bebé, por lo general nacen sanos.
a veces los monitoreos muestran anomalías en el ritmo cardíaco de los bebés con un cordón nucal durante el parto, pero no representa mayor problema, se soluciona al momento de nacer.



Crecimiento del bebé mes a mes

  Buenos días queridos lectores y lectoras de este blog. En esta última entrada vamos a hablar del crecimiento del feto mes a mes. Segura...